sábado, 15 de mayo de 2010

Santa Milonga - Daniel Melingo



Sin enroque

Pudiendo ser oblicuo y pendenciero
en su insolito mundo ajedrezado
nunca participo del entreviero
ni siquiera comiendo de costado.-

Prefirio la quietud de un casillero
donde irónico juego le fue dado
el que busco ser libre en el tablero
se vio en un laberinto confinado.-

Fue entonces que ataco y quedo pagando
no vio esas piezas blancas aguardando
y enfurecido se largo al combate...

Recitado
Lo dejaron venir, lo acorralaron,
de movida nomás lo enchalecaron,
y el Borda le dieron jaque mate.
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