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miércoles, 8 de febrero de 2012

No place



Tango
Música: Juan José Riverol
Letra: Francisco Loiácono
Mirando tu performance
del hipódromo platense,
nunca al marcador llegaste.
Siempre fuiste "No Placé".

Se le sentó en la largada,
la pecharon en el codo.
Eso gritó la gilada.
¡Y por eso te compré!

Me pasé una temporada
al cuidado de tus patas.
Te compré una manta nueva.
¡Y hasta apoliyé en el box!
Relojeándote el apronte,
la partida a palo errado...
Yo no sé quién me ha engañado,
si fuiste vos o el reloj.

Te anoté en una ordinaria.
Entraste medio prendida.
Dijeron: "Es por la monta
o es bombero el cuidador".
Es tu sangre que te pierde.
Hija de... "Desobediencia"...
No saldrás de perdedora,
pues te falta corazón.

Ahora corrés en cuadreras...
No tenés la manta aquélla,
no te preocupa la cancha,
el stud, ni el cuidador.
Pero si algún día de éstos
te vuelvo a ver anotada...
Yo me juego la parada,
porque soy buen perdedor.

viernes, 9 de diciembre de 2011

A unos ojos



Vals
Música: Hernán Videla Flores / Carlos Montbrun Ocampo
Letra: Hernán Videla Flores

Tus ojos, que contemplo, con delicia,
tienen, el mismo brillo, de la aurora
Tienen, la suavidad, de la caricia, y la dulce, mirada, que enamora
Y la dulce, mirada, que enamora

Y por eso, yo los adoro, y hasta el fondo del alma, me embeleso
Saben llorar, de pena, cuando lloro, y se llenan, de amor,
cuando los beso
Y se llenan, de amor, cuando los beso

Tus ojos, de mirada adormecidos,
tiene la flacidez del agua en calma
Y muestran en su fondo cristalino, la divina pureza, de tu alma
La divina pureza, de tu alma

Y por eso, yo los adoro, y hasta el fondo del alma, me embeleso
Saben llorar, de pena, cuando lloro, y se llenan, de amor,
cuando los beso
Y se llenan, de amor, cuando los beso

Recuerda que mi vida esta en tus ojos,
ellos son mi alegría y mi amargura
Ellos me hacen sufrir con sus enojos,
y me vuelven, la paz, con su ternura
Y me vuelven, la paz, con su ternura

Y por eso, yo los adoro, y hasta el fondo del alma me embeleso
Saben llorar, de pena cuando lloro,
y se llenan, de amor, cuando los beso
Y se llenan, de amor, cuando los beso

domingo, 27 de marzo de 2011

Milonga en rojo




Cuando cantan las chicharras
En las pardas cina-cinas,
Y se amodorran las chinas
En las sestiadas de enero,
Se oye cantar al sandiero
Su pregón, en las esquinas...
Parece de plata vieja
Por lo bruñida su piel,
Como grabada a cincel
Lleva una marca en la ceja,
Y jineteando en la oreja
El cuajarón de un clavel...

Sandia calada...
Sandia colorada...
Jugosas...! Para las mozas enamoradas...!
Vendo la sandia
Sandia calada.

En la vereda arbolada
Cabecea algún vecino,
Es un fogón, el camino
Ardiendo en la resolana,
Y el carro - de mala gana -
Tira el overo cansino...
Con sonora gambeteada
Cruza un tábano zumbón,
Y sobre el verde montón
De las frutas apiladas,
Hay dos sandías caladas
Justificando el pregón...

Sandia calada...
Sandia colorada...
Jugosas...! Para las mozas enamoradas...!
Vendo la sandia
Sandia calada.

Al ver las rojas heridas
El mozo siniestro evoca,
La pasión ardiente y loca
Que le hizo buscar un día,
El jugo de una sandía
En la pulpa de una boca...
Y al hacer la caladura
Clava, soñando, el facón,
Mientras vuela el corazón
Hasta la novia perjura,
Que le dejó una abertura
De sandia, en el corazón...

Letra : José González Castillo
Música : Lucio Demare y Roberto Fugazot

Grabada por la orquesta de Lucio Demare con la voz de Juan Carlos Miranda. (03–09–1942)
Grabada por Julio Sosa con el acompañamiento de la orquesta de Leopoldo Federico.

(partitura edición 1945)

sábado, 12 de marzo de 2011

A donde vas ??



Tango
Música: José Ogivieki
Letra: Alejandro Szwarcman
Me estoy dando cuenta que estás del tomate,
chiflado del mate, un loco de atar...
No se qué querés, que los nervios te maten
calmate un momento, apagá el celular.
Pedile al mozaico galaico un cortado,
sentate a mi lado, quedate a charlar...
Bajá la pelota, ponela en el piso,
no seas marmota, te vas a infartar....

¿Adónde vas?, ¿No ves que llueve todavía?
Y afuera es todo fulería y confusión...
¿No ves que Dios está escabiado en un andamio
y el diablo tiene ganas de pegarle un empujón?
¿Adónde vas?, quedate un rato todavía
que entre gomías vas a estar mucho mejor...
Acá en el bar perdura siempre la alegría
de las horas que no apuran la locura del reloj....

¡Dejá de joder no me hablés de la guita!
Que el cuore palpita broncando demás.
Hablame de amores o de otros dolores,
la guita es un yiro que viene y que va...
Aflojate el saco, tomate el cortado
que está casi helado de tanto esperar...
No se que querés enchufado a "dos veinte",
que el bobo reviente y te diga ¡"arrevuá"!

¿Adónde vas?, ¿no ves que llueve todavía?
¿Quién te llenó de fantasías el melón...?
Con ese cuento de correr detrás del vento
nos afanan la alegría, nos enchufan un buzón...
¿Adónde vas? quedate un rato todavía
que entre gomías vas a estar mucho mejor.
¡No ves que el mundo es una feria de miserias
y en el charco de esa histeria vas a hundir tu corazón!

sábado, 4 de diciembre de 2010

Tal vez será su voz



Tango 1943
Música: Lucio Demare
Letra: Homero Manzi

Suena el piano, la luz está sobrando,
se hace noche de pronto y sin querer
las sombras se arrinconan
evocando a Griseta, a Malena, a María Ester.

Las sombras que esta noche trajo el tango
me obligan a evocarla a mí también.
Bailemos que me duele estar soñando
con el brillo de su traje de satén.

¿Quién pena en el violín?
¿Qué voz sentimental
cansada de sufrir
se ha puesto a sollozar así?
Tal vez será el rumor
de aquella que una vez
de pronto se durmió.
¡Tal vez será su voz, tal vez!
Su voz no puede ser,
su voz ya se apagó,
¡tendrá que ser nomás
mi propio corazón!

Era triste, era pálida y lejana,
negro el pelo, los ojos verde gris.
Y eran también sus labios al sol de la mañana
una triste flor de carmín.

Un día no llegó, quedé esperando.
Y luego me contaron su final.
Por eso con las sombras de los tangos
¡vanamente la recuerdo más y más!




sábado, 9 de octubre de 2010

Rubí



Música: Juan Carlos Cobián
Letra: Enrique Cadícamo

Ven... No te vayas...
Qué apuro de ir saliendo.
Aquí el ambiente es tibio
y afuera está lloviendo.
Ya te he devuelto
tus cartas, tus retratos.
Charlemos otro rato
que pronto ya te irás.
Ya nada tuyo me queda al separarnos.
Es eruel la despedida
y triste el distanciarnos...
Hoy... Ven...
No lloremos,
que las lágrimas conmueven
y nada debe
detener tu decisión.

Rubí... acuérdate de mí.
No imploro tu perdón,
mas de tu corazón no me arrojes
Rubí... ¿Adónde irás sin mí?
¡Cuando no estés conmigo,
quién podrá quererte así!
Rubí... En este instante gris,
un último dolor
me causará tu adiós.
Después, la noche,
con su frío y con su iluvia
pondrá su broche sobre mi corazón.

Vas a dejarme... Sin duda, sufriremos.
Con nuestros sinsabores
por senda aparte, iremos...
No has de olvidarme por más que no te vea.
Yo viviré en tu idea
y tú en mi corazón...
Ven, que la lluvia, afuera, no ha cesado...
La noche es cruel y fría
¡No salgas de mi lado!... ¡Amor!
Borremos todo, amada mía, que esta escena
ha sido sólo un episodio sin valor.

lunes, 13 de septiembre de 2010

La flor de la canela



Déjame que te cuente, limeña
déjame que te diga la gloria
del ensueño que evoca la memoria
del viejo puente, del río y la alameda
déjame que te cuente, limeña
ahora que aún perfuma el recuerdo
ahora que aún mece en su sueño
el viejo puente del río y la alameda
Jazmines en el pelo y rosas en la cara
airosa caminaba la flor de la canela
derramaba lisura y a su paso dejaba
aroma de mixtura que en el pecho llevaba
Del puente a la alameda
mundo pie la lleva
por la vereda que se estremece
al ritmo de sus caderas
recogía la risa de la brisa del río
y al viento la lanzaba
del puente a la alameda
Déjame que te cuente, limeña ¡ay!
deja que te diga morena mi pensamiento
a ver si así despiertas del sueño
del sueño que entretiene, morena,
tus sentimientos
Aspiras de la lisura
que da la flor de canela
adornada con jazmines
matizando tu hermosura
Alfombras de nuevo el puente
y engalanas la alameda
el río acompasara tu paso por la vereda
Jazmines en el pelo...
Del puente a la alameda...


Fuente: musica.com
Chabuca Granda

lunes, 28 de septiembre de 2009

Estampa tanguera



Música: Anselmo Aieta
Letra: Reinaldo Yiso

Temblaron las glicinas, los músicos callaron
y aquel baile de patio de pronto enmudeció.
Una mujer vencida llegando hasta su hombre
con voz entrecortada de esta manera habló:
No vengo a reprocharte tu ausencia de mi nido,
ni a suplicar cariño, lo nuestro terminó.
Yo vine por tu hijo, por si llegás a tiempo,
el pibe se nos marcha camino del Señor.

El pibe, nuestro hijo se nos muere
vos sabés como te quiere
y llorando me pidió:
Decile, decile que yo lo llamo,
que tengo frías las manos
y en el pecho mucha tos.
El pibe se ha quedado con tu madre,
por favor, no llegués tarde,
si aún querés darle el adiós.
Te espera, sólo vine para eso,
corré pronto a darle un beso,
¡si aún te queda corazón!

Del brazo de la otra se desprendió el malevo
y el patio de ladrillos temblando lo cruzó,
y esa mujer vencida, sin fuerzas, vacilante,
se fue tras de sus pasos, soltando un lagrimón.
Se oyó "La cumparsita", el tango de los tangos,
tras una nube negra la luna se ocultó
y fue la vez primera que en ese viejo patio
mientras lloraba un tango ninguno lo bailó.