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miércoles, 3 de julio de 2013

Hugo Marcel "La nave del Olvido"



Espera, 
aún la nave del olvido no ha partido 
no condenemos al naufragio lo vivido 
por nuestro ayer, 
por nuestro amor, yo te lo pido. 

Espera, 
aún me quedan en mis manos primaveras 
para colmarte de caricias todas nuevas 
que morirían en mis manos si te fueras. 

Espera un poco, un poquito más 
para llevarte mi felicidad 
espera un poco, un poquito más 
me moriría si te vas. 

Espera un poco, un poquito más 
para llevarte mi felicidad 
espera un poco, un poquito más 
me moriría si te vas. 

Espera, 
aún me quedan alegrías para darte, 
tengo mil noches de amor que regalarte, 
te doy mi vida a cambio de quedarte. 

Espera, 
no entendería mi mañana si te fueras 
y hasta te admito que tu amor me lo mintieras, 
te adoraría aunque tú no me quisieras. 
Espera un poco...

jueves, 11 de octubre de 2012

Venganza





Me gustó tanto, tanto, cuando me contaron
Que la hallaron bebiendo y llorando en la mesa de un bar.
Y que cuando mis viejos amigos por mí preguntaron
Un sollozo apagó su voz y no la dejó hablar.
Me gustó tanto, tanto, cuando me contaron
Que hasta tuve que hacer un esfuerzo por disimular.

Se arrepiente y quizá el recuerdo sea su desespero
Ella debe estar bien consciente de lo que causó,
Me hizo hacer pasar tanta vergüenza con un compañero
Y la vergüenza es la herencia mayor que el viejo me dejó.

Mientras yo tenga voz en el pecho no quiero más nada
Que clamar a los santos venganza, venganza clamar,
Ella debe rodar cual las piedras ruedan por las calles
Sin tener un rincón en su vida para descansar.

Letra y música : Lupicinho Rodríguez
Versión castellana: Augusto Roa Bastos
Arreglo en tango : Alberto Marino


viernes, 20 de enero de 2012

Callejera





Tango 1929
Música: Fausto Frontera
Letra: Enrique Cadícamo
Cuando apurada pasás
rumbo quién sabe a qué parte,
haciendo lucir con arte
tu silueta al caminar,
va diciendo ese taquear
que tenés de milonguera:
"Callejera... Calle]era...
¿a dónde irás a parar?"

Esos trajes que empilchás
no concuerdan con tu cuna,
pobre mina pelandruna
hecha de seda y percal.
En fina copa e' cristal
hoy tomás ricos licores,
y entre tantos resplandores
se encandiló tu arrabal.

Callejera,
que taqueás de Sur a Norte,
dando dique con el corte
de ese empilche que llevás.
Callejera,
vos también sos Milonguita
y en el fondo de tu almita
una pena sepultás.

Triunfa tu gracia, yo sé,
y en los fondines nocheros
sos de los muebles diqueros
el que da más relumbrón.
Despilfarrás tentación,
pero también, callejera,
cuando estés vieja y fulera
tendrás muerto el corazón.

Seguí nomás, deslizá
tus abriles por la vida,
fascinada y engrupida
por las luces del Pigall,
que cuando empiece a tallar
el invierno de tu vida
notarás arrepentida
que has vivido un carnaval.

domingo, 6 de febrero de 2011

Cantor de Buenos Aires



Tango 1936
Música: Juan Carlos Cobián
Letra: Enrique Cadícamo

Voy mirando atrás y al comprobar
que el tiempo nuevo se llevó
la "franja", el "taco militar"...
Yo voy notando aquí en la zurda
que el corazón me hace una burla.
Nada duele tanto como ver
desenrollar del carretel
el hilo.de la juventud.
Adiós glicinas, emparrados y malvones...
Todo, todo ya se fue...

Dónde estarán los puntos del boliche aquel,
en el que yo cantaba mi primer canción.
Y aquellos patios donde pronto conquisté
aplausos tauras, los primeros que escuché.
Dónde estarán Traverso, el Cordobés y el Noy,
el Pardo Augusto, Flores y el Morocho Aldao.
Así empezó mi vuelo de zorzal...
Los guapos del Abasto
rimaron mi canción.

Soy aquel cantor del arrabal,
jilguero criollo que pulsó
la humilde musa de percal.
Me acuerdo de hace veinte abriles,
de aquellos bailes a candiles...
Cuando en una oreja iba colgao
como un hachazo en el costao
la mancha roja de un clavel.
Muchachos, todo lo ha llevado el almanaque.
Todo, todo ya se fue.



sábado, 2 de octubre de 2010

Quien hubiera dicho



Tango 1932
Música: Rodolfo Sciammarella
Letra: Luis César Amadori

¡Qué cosas, hermano,
que tiene la vida!
Yo no la quería
cuando la encontré
hasta que una noche
me dijo, resuelta:
Ya estoy muy cansada
de todo... Y se fue.
¡Qué cosas, hermano,
que tiene la vida!
Desde ese momento
la empecé a querer.

¡Cuántos sacrificios
hice pa' olvidarla!
¡En cuántos fandangos
mis noches perdí!
¡Quien hubiera dicho
que por ese mono
diera tantos tumbos
como los que di!
He tirao la vida
por los cafetines
pa' mostrarle a todos
que ya la olvidé,
pero todo es grupo
y al quedarme a solas
he llorao, hermano,
como una mujer.

Dos años enteros
la tuve a mi lado
y nunca, ni en sueños,
quererla pensé.
¡Quien iba a decirme
que loco yo un día
la vida daría
por verla otra vez!...
¡Qué cosas, hermano,
que tiene la vida...
¡Si somos machiettas
entrando a querer!

sábado, 17 de octubre de 2009

Gricel



Música: Mariano Mores
Letra: José María Contursi

No debí pensar jamás
en lograr tu corazón
y sin embargo te busqué
hasta que un día te encontré
y con mis besos te aturdí
sin importarme que eras buena...
Tu ilusión fue de cristal,
se rompió cuando partí
pues nunca, nunca más volví…
¡Qué amarga fue tu pena!

No te olvides de mí,
de tu Gricel,
me dijiste al besar
el Cristo aquel
y hoy que vivo enloquecido
porque no te olvidé
ni te acuerdas de mí...
¡Gricel! ¡Gricel!

Me faltó después tu voz
y el calor de tu mirar
y como un loco te busqué
pero ya nunca te encontré
y en otros besos me aturdí…
¡Mi vida toda fue un engaño!
¿Qué será, Gricel, de mí?
Se cumplió la ley de Dios
porque sus culpas ya pagó
quien te hizo tanto daño.


Estos versos fueron inspirados en la entonces hermosa y rubia joven que vivía en una localidad de Montaña, en Capilla del Monte, Argentina, llamada Susana Gricel Viganó. El poeta la conoció siendo casado. Luego de la separación de su esposa, contrajo matrimonio con su musa inspiradora en la pequeña capilla del lugar. Este tango formó parte del repertorio de Aníbal Troilo y la cantó Fiorentino el 30 de octubre de 1942.

sábado, 18 de julio de 2009

Porque la quise tanto



Música: Mariano Mores
Letra: Rodolfo Taboada

Remotos acordeones
despliegan en la noche
sus pájaros de brumas
y un coro de fantasmas
que gritan en las sombras
preguntan y preguntan,
preguntan por qué lloro,
preguntan por qué canto,
por qué no la maldigo,
por qué la quise tanto... tanto...

Yo sólo sé que fue el remanso de mi vida gris,
que en el calvario de mis días fue una tibia luz,
que bendigo esta negra cruz,
que está aquí... y está ausente...
y sangra en mis labios desesperadamente.

Las sombras implacables
jugando con mi angustia
me acosan y preguntan,
preguntan por qué en vano
la espero todavía;
por qué vivo soñando
que alguna vez fue mía... mía...

martes, 12 de mayo de 2009

Y te parece todavía ?

Música: Juan Carlos Howard
Letra: Abel Aznar

Te importó destrozarme la vida
y arrastrar mi esperanza al espanto.
Te importó que se hundieran en llanto,
mi amor y mis sueños. ¿No es cierto que no?
Te importó que grité de rodillas,
no me hagas sufrir de este modo.
Y querés que me olvide de todo,
cerrando mis ojos a tanto dolor.

Vos me has hecho mucho daño,
te adoraba y me mentías.
¡Pero tanto, tanto daño,
todo, todo el que podías!
¿Te parece todavía
que te puedo perdonar?
Vos serás como una herida
para el resto de mi vida,
pero otra cosa, ¡jamás!

Si era yo quien te hubiese mentido,
quien te hubiera llenado de agravios.
Con la pura verdad en tus labios,
no es cierto que harías, lo mismo que yo.
Te callás porque se lo que digo,
porque puedo gritar lo que siento,
porque ahora no sos mi tormento,
no sos mi locura, ni quiero tu amor.



sábado, 25 de abril de 2009

Los Mareados

Música: Juan Carlos Cobián
Letra: Enrique Cadícamo

Rara..
como encendida
te hallé bebiendo
linda y fatal...
Bebías
y en el fragor del champán,
loca, reías por no llorar...
Pena
Me dio encontrarte
pues al mirarte
yo vi brillar
tus ojos
con un eléctrico ardor,
tus bellos ojos que tanto adoré...

Esta noche, amiga mía,
el alcohol nos ha embriagado...
¡Qué importa que se rían
y nos llamen los mareados!
Cada cual tiene sus penas
y nosotros las tenemos...
Esta noche beberemos
porque ya no volveremos
a vernos más...

Hoy vas a entrar en mi pasado,
en el pasado de mi vida...
Tres cosas lleva mi alma herida:
amor... pesar... dolor...
Hoy vas a entrar en mi pasado
y hoy nuevas sendas tomaremos...
¡Qué grande ha sido nuestro amor!...
Y, sin embargo, ¡ay!,
mirá lo que quedó...