sábado, 28 de abril de 2012

tu pálido final

Tango 1947 Música: Vicente Demarco Letra: Alfredo Faustino Roldán Tu cabellera rubia caía entre las flores pintadas del percal y había en tus ojeras la inconfundible huella que hablaba de tu mal... Fatal, el otoño, con su trágico murmullo de hojarascas, te envolvió y castigó el dolor... Después todo fue en vano, tus ojos se cerraron y se apagó tu voz. Llueve, la noche es más oscura... Frío, dolor y soledad... El campanario marca la danza de las horas, un vendedor de diarios se va con su pregón... ¡Qué triste está la calle.... ¡Qué triste está mi cuarto!... ¡Qué solo sobre el piano el retrato de los dos!... El pañuelito blanco que esconde en sus encajes tu pálido final y aquella crucecita —regalo de mi madre— aumentan mi pesar... No ves que hasta llora el viejo patio al oír el canto amargo de mi amor y mi desolación... ¡Porque las madreselvas, sin florecer te esperan como te espero yo!

lunes, 2 de abril de 2012

Se muere de amor



Negro borrón de tus trenzas,
pálida luz de tu cara,
por cien caminos de ausencia
regresan tus voces
como una lejana eanción.
Yo te encerré en el recuerdo,
yo te trencé en la nostalgia,
y en una esquina del tiempo
te até a mi guitarra
con una oración.

Por el callejón dormido
no llegó tu cara blanca,
y en un rincón del olvido
mi llanto vencido
buscó la esperanza.
Noche oscura de tu pelo
que pintó mi espera larga.
Noche oscura de este sueño
que en una guitarra
se muere de amor.

Me llevarán detrás tuyo,
se encenderá la mañana
con un perfume de yuyo,
y en una guitarra
vendrá una lejana canción.
Podré tomar tu silencio
con estas manos heladas
y por las calles del viento
seré una nostalgia
buscándote a vos.

sábado, 10 de marzo de 2012

La luz de un fósforo




Tango 1943
Música: Alberto Suárez Villanueva
Letra: Enrique Cadícamo
Nos encontramos, tú y yo,
y a conversar
nos detuvimos.
Un algo raro tenías
cuando callabas,
cuando reías...
La esgrima sentimental
al fin surgió
la tarde aquella.
Después... ¡qué poco quedó!
El viento todo lo llevó...

La luz de un fósforo fue
nuestro amor pasajero.
Duró tan poco... lo sé...
como el fulgor
que da un lucero...
La luz de un fósforo fue,
nada más,
nuestro idilio.
Otra ilusión que se va
del corazón
y que no vuelve más.

En todo, siempre el color
es del cristal
con que se mira.
De rosa, yo te veía,
cuando callabas,
cuando reías.
Después, con otro cristal,
cambió el color
y ya no eras...
La vida es toda ilusión
y un prisma es el corazón.




jueves, 1 de marzo de 2012

Volvamos a empezar



Música: D. Alvarez
Letra: E. Maradei

Hoy vuelvo por tí otra vez a tu lado
feliz como nunca, con ansias de hogar
los chicos ya saben que es lo que ha pasado
y ahora hay un padre que pueden mostrar.

Mirá que regalos compré para todos:
juguetes y ropas, también un licor
y un velo de novia más lindo que el cielo
pue se que la nena ya tiene un amor.

Mirá...
nuestros cachorros como ayer
mirá...
como me abrazan otra vez
quién sabe cuantas veces
precisaron mi calor
y en esta desnudez
me habrán llamado con su llanto.

Hoy tengo la dicha de mi hogar
y sé que vos sufriste más que yo.
Vení, poné la mesa y escondé ese lagrimón,
no llores, volvamos a empezar.

Con sombras de carcel lavé mi pecado
si acaso la cárcel lo puede lavar
los jueces de mármol nunca comrendieron
que a veces la vida te obliga a matar.

sábado, 18 de febrero de 2012

Siga el Corso



Tango 1926
Música: Anselmo Aieta
Letra: Francisco García Jiménez

Esa Colombina
puso en sus ojeras
humo de la hoguera
de su corazón...
Aquella marquesa
de la risa loca
se pintó la boca
por besar a un clown.
Cruza del palco hasta el coche
la serpentina
nerviosa y fina;
como un pintoresco broche
sobre la noche
del Carnaval.

Decime quién sos vos,
decime dónde vas,
alegre mascarita
que me gritas al pasar:
"-¿Qué hacés? ¿Me conocés?
Adiós... Adiós... Adiós...
¡Yo soy la misteriosa
mujercita que buscás!"
-¡Sacate el antifaz!
¡Te quiero conocer!
Tus ojos, por el corso,
va buscando mi ansiedad.
¡Tu risa me hace mal!
Mostrate como sos.
¡Detrás de tus desvíos
todo el año es Carnaval!

Con sonora burla
truena la corneta
de una pizpireta
dama de organdí.
Y entre grito y risa,
linda maragata,
jura que la mata
la pasión por mí.
Bajo los chuscos carteles
pasan los fieles
del dios jocundo
y le va prendiendo al mundo
sus cascabeles el Carnaval.

miércoles, 8 de febrero de 2012

No place



Tango
Música: Juan José Riverol
Letra: Francisco Loiácono
Mirando tu performance
del hipódromo platense,
nunca al marcador llegaste.
Siempre fuiste "No Placé".

Se le sentó en la largada,
la pecharon en el codo.
Eso gritó la gilada.
¡Y por eso te compré!

Me pasé una temporada
al cuidado de tus patas.
Te compré una manta nueva.
¡Y hasta apoliyé en el box!
Relojeándote el apronte,
la partida a palo errado...
Yo no sé quién me ha engañado,
si fuiste vos o el reloj.

Te anoté en una ordinaria.
Entraste medio prendida.
Dijeron: "Es por la monta
o es bombero el cuidador".
Es tu sangre que te pierde.
Hija de... "Desobediencia"...
No saldrás de perdedora,
pues te falta corazón.

Ahora corrés en cuadreras...
No tenés la manta aquélla,
no te preocupa la cancha,
el stud, ni el cuidador.
Pero si algún día de éstos
te vuelvo a ver anotada...
Yo me juego la parada,
porque soy buen perdedor.

jueves, 2 de febrero de 2012

Tú, el cielo y tú



Tango 1944
Música: Mario Canaro
Letra: Héctor Marcó
Tibio está el pañuelo, todavía,
que tu adiós me repetía
desde el muelle de las sombras.
Tibio, como en la tarde muere el sol,
mi sol de nieve, sin esperanza y sin alondras.
Tibio guardo el beso que dejaste
en mis labios al marcharte
porque aún no te olvidé...

Tú...
yo sé que el cielo,
el cielo y tú,
vendrán acá para salvar
mis manos presas a esta cruz.
Si esta mentira audaz
busca mi pena,
no la descubras tú
que me condena.
Guárdala en ti,
que es mi querer,
desengañarme así
será más cruel.

No...
no me repitas ese adiós...
que esto lo sepa sólo Dios,
el cielo y tú...



Luchar y existir

lunes, 30 de enero de 2012

Calla!



CALLA!
Letra de Manuel Barros (Manolo Barros)
Musica de Roberto Rufino
Compuesto en 1955

Yo no soy quien para juzgarte.
Si fuera Dios te salvaria.
Antes que vos llegaras,
el barro que pisaste,
las culpas y el pecado,
muchacha, ya existian.
Quien es el puro que señala.
Donde esta el Justo que castiga.
Quien te puede decir mala,
si mirandome en tu alma,
yo te siento más mi amiga.

Calla!

No llores, es la vida.

Lloras
Imploras redención.
Mala te llaman,
te acusan, te castigan,
y aqui sobre tu herida
la desesperación.

Calla!

Tu culpa esta en la vida.

Calla!

No tienen corazón.

Que puedo hacer para salvarte.
Si fuera Dios te salvaria.
Dejame que te abrace,
muchacha, tiernamente,
dejame que se unan
tus penas con las mias.
Quien más que vos estas pagando,
todo el dolor que hay en la vida,
pero no, no pienses nada,
que aunque el necio te señala,
yo te siento más amiga.

Grabado en 1956

jueves, 26 de enero de 2012

Un Tango y nada mas






Orchestra Alfredo De Angelis
Singer: Julio Martel
17/07/1945 Buenos Aires


Un tango más, un gorrión de barrio viejo
llega moliendo su cruel desilusión.
Rodando van los recuerdos de mi vida,
mi vida gris que no tiene ya canción.
Dónde estarán los que fueron compañeros,
mi amor primero de un claro anochecer,
y ese silbido llamando de la esquina
hacia el calor de aquel viejo café.

Quién sabe dónde está
lo que perdí, loco de afán.
Del tiempo que pasó
sólo quedó un tango más.
Tan sólo un tango más que trae
fracaso de no ser,
cansancio de mi andar.
La vida que al rodar, sólo dejó,
un tango y nada más.

Un tango más, un gorrión de barrio viejo
tiembla en la sombra doliente del ayer.
Un tango más, y el juguete de la luna
vuelve a mentir en el triste anochecer.
Mi juventud la quemé en la cruz viajera
en la quimera de andar, siempre de andar.
Buscan mis ansias calor de primavera
y sólo hay un tango y nada más.

Nada mas




Tango 1938
Música: Juan D'Arienzo / Luis Rubistein
Letra: Juan D'Arienzo / Luis Rubistein

No quiero nada, nada más
que no me dejes, frente a frente, con la vida.
Me moriré si me dejás
por que sin vos no he de saber vivir.

Y no te pido más que eso,
que no me dejes sucumbir,
te lo suplico por Dios
no me quites el calor
de tu cariño y tus besos,
que, si me falta la luz
de tu mirar, que es mi sol,
será mi vida una cruz.

Cuánta nieve habrá en mi vida
sin el fuego de tus ojos!
Y mi alma, ya perdida,
sangrando por la herida,
se dejará morir,
y en la cruz de mis anhelos
llenaré de brumas mi alma,
morirá el azul del cielo,
sobre mi desvelo
viéndote partir.

No quiero nada, nada más
que la mentira de tu amor, como limosna.
¿Qué voy a hacer si me dejás
con el vacío de mi decepción?
No te vayas te lo ruego,
no destroces mi corazón,
si no lo hacés por amor
hacelo por compasión
pero por Dios no me dejés
jamás te molestaré,
seré una sombra a tus pies,
tirada en algún rincón.

viernes, 20 de enero de 2012

Callejera





Tango 1929
Música: Fausto Frontera
Letra: Enrique Cadícamo
Cuando apurada pasás
rumbo quién sabe a qué parte,
haciendo lucir con arte
tu silueta al caminar,
va diciendo ese taquear
que tenés de milonguera:
"Callejera... Calle]era...
¿a dónde irás a parar?"

Esos trajes que empilchás
no concuerdan con tu cuna,
pobre mina pelandruna
hecha de seda y percal.
En fina copa e' cristal
hoy tomás ricos licores,
y entre tantos resplandores
se encandiló tu arrabal.

Callejera,
que taqueás de Sur a Norte,
dando dique con el corte
de ese empilche que llevás.
Callejera,
vos también sos Milonguita
y en el fondo de tu almita
una pena sepultás.

Triunfa tu gracia, yo sé,
y en los fondines nocheros
sos de los muebles diqueros
el que da más relumbrón.
Despilfarrás tentación,
pero también, callejera,
cuando estés vieja y fulera
tendrás muerto el corazón.

Seguí nomás, deslizá
tus abriles por la vida,
fascinada y engrupida
por las luces del Pigall,
que cuando empiece a tallar
el invierno de tu vida
notarás arrepentida
que has vivido un carnaval.

sábado, 14 de enero de 2012

El morocho y el oriental





Milonga
Música: Ángel D'Agostino
Letra: Enrique Cadícamo
(Recitado)
Viejo café cincuentón
que por la Boca existía,
allá por Olavarría
esquina Almirante Brown.
Se estremeció de emoción
tu despacho de bebidas
con las milongas sentidas
de Gabino y de Cazón.

En tus mesas escucharon
los reseros de Tablada
provocativas payadas
que en cien duelos terminaron.

Histórico bodegón
del priorato y del Trinchieri,
donde una noche Cafieri
entró a copar la reunión.
Traía un dúo de cantores
y haciendo, orgulloso, punta
dijo: "Aquí traigo una yunta
que cantando hace primores".

(Recitado)
Y con acento cordial
fue diciendo medio chocho:

"Este mozo es el Morocho
y éste Pepe el Oriental".
Un aplauso general
al dúo fue saludando
y el Morocho iba templando
lo mismo que el Oriental.

(Recitado)
Templaron con alegría
sus instrumentos a fondo,
y el silencio era tan hondo
que ni las moscas se oían.

Y entre aplausos, vino y chopes,
y esta vuelta yo la pago,
iba corriendo el halago
tendido a todo galope.

(Recitado)
"A mi madre", "La pastora",
"El moro" y otras canciones
golpeaban los corazones
con voces conmovedoras.
Ah, café de aquel entonces
de la calle Olavarría,
donde de noche caía
allá por el año once...

De cuando yo, en mi arrabal,
de bravo tuve cartel.
Y el Morocho era Gardel
y Razzano el Oriental.

Música: Ángel D'Agostino
Letra: Enrique Cadícamo

jueves, 12 de enero de 2012

Quiero huir de mi




Todo el dolor regado por el mundo
Parece que se adhiere en mi caída,
Y vivo en un abismo tan profundo
Lejos de lo mundano de la vida.

Quiero huir de mí mismo en un segundo
Donde nunca me alcance tu presencia,
Y volver a vivir en otro mundo
Donde no sienta más tu indiferencia.

Todo tu ser es fuerza en mi materia,
Siento alergia a la carne de otros seres,
Tu desamor me encierra en esta histeria )bis
Y miro indiferente los placeres. )bis

Vivir sin tu cariño, vida mía
Es mucho más terrible que la muerte,
Porque te sigo amando todavía )bis
Pero te juro... que no quiero verte. )bis



Letra : Roberto Cantoral (Roberto Cantoral García)
Música : Manuel Sucher (Bernardo Mendel Sucher)

Grabado por la orquesta de Aníbal Troilo con las voces de Roberto Rufino y Roberto Goyeneche.

Por María Graña


miércoles, 11 de enero de 2012

Milonga del Muerto




Música: Sebastián Piana
Letra: Jorge Luis Borges


Lo he soñado en esta casa
entre paredes y puertas.
Dios les permite a los hombres
soñar cosas que son ciertas.

Lo he soñado mar afuera
en unas islas glaciales.
Que nos digan lo demás
la tumba y los hospitales.

Una de tantas provincias
del interior fue su tierra.
(No conviene que se sepa
que muere gente en la guerra).

Lo sacaron del cuartel,
le pusieron en las manos
las armas y lo mandaron
a morir con sus hermanos.

Se obró con suma prudencia,
se habló de un modo prolijo.
Les entregaron a un tiempo
el rifle y el crucifijo.

Oyó las vanas arengas
de los vanos generales.
Vio lo que nunca había visto,
la sangre en los arenales.

Oyó vivas y oyó mueras,
oyó el clamor de la gente.
Él sólo quería saber
si era o si no era valiente.

Lo supo en aquel momento
en que le entraba la herida.
Se dijo No tuve miedo
Cuando lo dejó la vida.

(recitado)
Su muerte fue una secreta
victoria. Nadie se asombre
de que me dé envidia y pena
el destino de aquel hombre.

Por el cuarteto Zupay

martes, 10 de enero de 2012

Yo También




Me estoy sintiendo viejo
detras del alba se va la vida.
Hoy me miré al espejo
y siento mi alma que esta vencida.
Cuando el amor me acariciaba
siempre era joven porque soñaba.
Hoy estoy solo y en mi ocaso
siento el fracaso de mi vivir.

Yo también
tuve un querer que dibujó
en mi pena una esperanza,
Yo también
viví en mis sueños de amor
una ilusión mansa.
Yo también
tuve un amor y lo perdí
y sentí morir mi alma.
Ya no vale ni la pena vivir
si hay que penar así.

Y así viví, quien sabe,
si fue recuerdo, si fue quimera.
Yo solo se, en mi angustia,
que aun rompo sueños y aguanto penas.
Sera que al fin frente al espejo
plateando canas me sienta viejo.
Y no es vivir luchar vencido,
fríos de olvido que hacen morir.


Hugo del Carril con acompañamiento de guitarras (1941)
Glosas introductorias Julián Centeya